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viernes, 20 de noviembre de 2009

La Catástrofe aún no ha terminado


Fotografías: Chus Álvarez.

Loreto Costa, El Salvador.- En el Cantón del Sauce Corinto viven 155 familias (unas 1.500 personas) que dependen totalmente de la ayuda humanitaria que reciben. Se quedaron aislados por carretera, a causa de los derrumbamientos de tierra y las grietas, y solo pueden salir de la zona en barca, pero esa posibilidad no es viable al tener un coste económico (el viaje les cuesta 15 dólares).

El agua y el lodo inundaron sus casas en cuestión de minutos y tuvieron que subirse a los tejados para salvar sus vidas. El nivel de la tierra subió hasta tal punto que lo que antes era una especie de cenador de paja, parece ahora una mesa por la escasa altura que lo separa del suelo.

Muchas familias están albergadas en la escuela, ante las pésimas condiciones de habitabilidad en las que quedaron sus viviendas. Rosa Elvira tienen 40 años y es una de esas personas. No quiere volver a su casa porque las paredes se mueven y tiene miedo de que le puedan caer encima.

Además de la situación de emergencia en la que vive, nos comentó un problema añadido. En el Cantón Sauce la gente subsiste del cultivo de maiz y frijol. El huracán Ida destrozó las cosechas, que estaban a punto de ser recogidas. Pero lo peor no es afrontar el verano sin alimentos, nos ha dicho "lo peor es llegar al invierno sin grano para la cosecha del año que viene", porque eso agravará su situación.

Otro de los temores de las personas que viven en esta comunidad es que las labores de renconstrucción llevarán mucho tiempo y cuando vuelva la época de lluvias, en aproximadamente seis meses, las aguas tendrán nuevos cauces hechos, a causa de las riadas provocadas por el huracán. Sus casas corren un gran riesgo de volver a ser inundadas y destruidas.

UNA INTERVENCIÓN EN IMÁGENES

Fotografías: Chus Álvarez
Texto: Loreto Costa



CARGAMENTO DE SOLIDARIDAD

Realizadas las gestiones administrativas, los Comandos de Salvamento cargan los víveres en el aeropuerto de Ylopango, una base militar a la que, hace apenas unos meses no se les permitía el acceso. Principalmente llevan sacos de maíz y frijoles, huevos y agua potable.


POR TIERRA, MAR Y AIRE

A través de cualquiera de estas vías los comandos reparten la ayuda humanitaria a los damnificados por el desastre. Ni siquiera las aldeas que han quedado aisladas o incomunicadas están fuera de su alcance. En un helicóptero viajó la carga y en el otro nueve personas, sentadas en el suelo, sin arnés y con las puertas abiertas. Nunca había volado así y me sorprendió la estabilidad de esta aeronave. Apenas se notan los despegues y aterrizajes. Si no tienes vértigo, las vistas son impresionantes.


A CUBIERTO

Cada vez que despegaba o aterrizaba un helicóptero de grandes dimensiones se levantaba una nube de arena y grabilla. Había que alejarse o protegerse detrás de un árbol para poder respirar bien y evitar laceraciones.



CADENA HUMANA

Los helicópteros se descargaban en cuestión de minutos. La cadena humana formada por los miembros de los Comandos de Salvamento y los propios beneficiarios de las ayudas transportaban los víveres y el agua a gran velocidad; pero también con mucho cuidado para evitar cualquier tipo de accidente con las aspas de la aeronave. Siempre hay que situarse en la parte delantera del helicóptero.


RÍO DE AGUA

Esta imagen de las garrafas de agua almacenadas a la sombra recuerda el cauce de un río. Es, a la vez, algo simbólico y real ya que el agua embotellada suple las necesidades de esta comunidad, cuyo manantial fue sepultado y carece de río en la zona.



SONRISA

Por devolverle la sonrisa a niñas como esta vale la pena cualquier esfuerzo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

FLASH: Agareso participa activamente en el reparto de Ayuda Humanitaria en El Salvador

















Fotografías: Chus Álvarez.

Lorteto Costa, El Salvador.- Empotradas con los Comandos de Salvamento, viajamos en un helicóptero UH1 a una comunidad aislada por carretera debido a los derrumbes de tierra provocados a su paso por el huracán "Ida". Salimos desde el aeropuerto de Ilopango. Desde donde hoy salen helicópteros cargados de alimentos y ayuda humanitaria, hace tan sólo 17 años despegaban aviones del ejército para bombardear lugares y personas como los pescadores que conocimos en el Bajo Lempa, entre los que había combatientes del Frente Popular de Liberación (FPL) de la guerrilla.

Aterrizamos en una playa devastada por el agua y el lodo en la que se acumulaban troncos y restos de las viviendas que habian sido arrasadas por los desprendimientos de tierra de las laderas. En cuestión de segundos y dirigidos por los Comandos, los habitantes de la zona se organizaron en hileras para descargar los víveres (sacos de maíz y frijoles, huevos y agua potable). Nos sorprendió la rapidez y la eficacia con la que esta personas, de todas las edades, se coordinan y nos unimos a ellos formando una cadena humana para transportar el cargamento.

En pocos minutos nuestro helicóptero partió y llegó otro de mayor tamaño con ayuda humanitaria de Estados Unidos. La potencia de sus hélices levantó una nube de polvo y piedras que nos azotó todo el cuerpo. Corrimos a protegernos detrás de los árboles y en cuanto hubo aterrizado, repetimos la acción de descarga de la aeronave.

No tengo palabras para describir las sensaciones que hemos vivido en esta zona de catástrofe pero, sin duda, ha sido la experiencia más gratificante que hemos vivido.

Isla Montecristo

Fotografías: Chus Álvarez

Loreto Costa, El Salvador.- Este es el cinematográfico nombre de una de las comunidades de pescadores del municipio de Tecoluca. Está situada dentro del manglar y se compone de 28 viviendas. A la puerta de una de ellas conocimos a Fermín Molina que es el líder de la Cooperativa Bocana del Lempa,una de las cinco que participan del programa.
Al igual que la mayoría de los cooperativista, Fermín también ha heredado la profesión de su padre.
Pero además de la pesca, esta comunidad subsiste gracias a la agricultura. Cultivan maiz y frijoles para su propio consumo y recolectan y venden el fruto del anacardo para complementar la economía familiar.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La culminación de un sueño


Fotografía: Chus Álvarez

Loreto Costa, El Salvador.- Para mejorar la calidad de vida de estas 627 familias (unas 2.400 personas) era necesario multiplicar los ingresos de los pescadores. Hasta ahora se veían obligados a vender sus capturas a intermediarios, que eran los propietarios de las lanchas, redes y del hielo necesario para la conservación del pescado (por eso reciben el nombre de hieleros, aunque también se les conoce como coyotes). Pero con este sistema el dinero se lo quedaba el intermediario.


Moisés Portillo, técnico promotor del proyecto, nos puso un ejemplo muy gráfico "había personas que empezaban a pescar a los siete años, se morían a los setenta con el remo en la mano y no tenían ni para pagar su entierro". Este problema quedará paliado en breve, cuando empiece a funcionar la planta transformadora de pescado, que todos ven como un sueño hecho realidad.
La planta será un elemento estratégico, donde los pescadores podrán vender sus capturas a un precio justo, el producto adquirirá un valor añadido por la mejora de las condiciones higiénicas y se generará empleo.
Entre los nuevos puestos de trabajo cabe destacar la incorporación de la mujer al mundo laboral, del que estaba prácticamente excluída pese a que la pesca artesanal es la principal actividad económica de las comunidades. Esperanza Villalta, coordinadora de CRIPDES (Asociación de Comunidades para el Desarrollo del Salvador) nos explicó cual es y ha sido el papel de la mujer.

Quince mujeres trabajarán como agentes comercializadoras, comprando pescado a un precio justo en la planta y vendiéndolo luego puerta a puerta por casas y restaurantes. Ana Bilma es una de estas mujeres. Ella nos explica como es su trabajo.

La unión hace la fuerza

Fotografía: Chus Álvarez

Loreto Costa, Municipio de Tecoluca, El Salvador.- CORDES (Fundación par la Cooperación y el Desarrollo Comunal) es una asociación nacida a finales de los años 80 con el objetivo de ayudar a los refugiados y desplazados que regresaban al país o a su lugar de origen, una vez finalizado el conflicto armado. "Partimos de las familias que lo habían perdido todo menos la esperanza, intentando garantizarles la seguridad alimentaria y los servicios sociales como agua potable o electricidad" nos comentó el presidente de la Junta Directiva de Cordes, Felipe Tobar.



Con el paso de los años CORDES ha desarrollado líneas de trabajo como la ganadería, la elaboración de quesos gourmet (manchego, camebert, etc), infraestructuras sociales o iniciativas agroindustriales (entre las que destaca la explotación del anacardo).
Además se amplió el tejido social a través de organizaciones como cooperativas de pesca artesanal.
Anteriormente, los pescadores realizaban su trabajo de manera individual y, en muchos casos, perjudicial para el medio ambiente (como la utilización de explosivos o venenos). Ahora, tienen un alto grado de asociatividad (están organizados en 32 cooperativas), reciben formación e información y trabajan de manera sostenible, reaprendiendo a realizar una actividad que llevan practicando toda la vida. En buena medida el acierto del programa ha sido la sensibilización. "La pesca artesanal en este país es un sector marginado y olvidado por las instituciones, pero gracias a Galicia ha ganado terreno y protagonismo. Los jóvenes también han sentido las mejoras. Hasta hace muy poco ninguno quería heredar el trabajo de sus padres porque nadie quiere multiplicar pobreza. Actualmente son los miembros más activos de las coopertivas" nos explica
Emilio Espin, miembro de CORDES prácticamente desde su nacimiento a pesar de tener origen español.



En la siguiente entrevista Moisés Portillo, miembro de CORDES y técnico promotor del proyecto, nos explica en qué medida ha cambiado la vida de los pescadores con la implantación del Programa de Fortalecimiento asociativo de cooperativas pesqueras.




El Salvador: en el ojo de la catástrofe



Fotografías: Chus Álvarez

Loreto Costa, El Salvador.-Terremotos (1986 y dos en 2001), erupción de volcanes (2005) y huracanes (1998 Mitch, 2005 Stan y 2009 Ida) han causado catástrofes de dimensiones incalculables en este pequeño país. Porque, sin contar los daños materiales (sólo la primera estimación del Ida superan los 80 millones de dólares en infraestructuras) ¿quien es capaz de cuantificar el valor de las vidas humanas?

En el Salvador, Agareso ha intentado visibilizar dos programas de actuación muy distintos. Por una parte hemos hecho un seguimiento del trabajo de ayuda humanitaria que están llevando a cabo los Comandos de Emergencia tras el paso del huracán Ida , que ha provocado casi 200 muertos y 80 desaparecidos a principios de mes. Y por otra, hemos visto el proyecto de mejora de las condiciones de vida de 627 familias que se dedican a la pesca artesanal en el Bajo Lempa, centrado en el fortalecimiento asociativo de cinco cooperativas pesqueras, con especial atención al plan de extracción sostenible y a la protección del medio ambiente de 8 comunidades rurales.
El río Lempa es el más importante del país. Nace en Guatemala, pasa por Honduras y desemboca en el Salvador en el Océano Pacífico.

Este último proyecto, nacido en Santiago de Compostela en 2006, está siendo ejecutado por la Asamblea de Cooperación por la Paz y su contraparte salvadoreña, la Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal (CORDES).

martes, 10 de noviembre de 2009

Agareso conoce los programas de Cooperación Galega en República Dominicana, El Salvador y Guatemala


La
Asociación Galega de Reporteiros Solidarios (AGARESO) visibilizará durante las dos próximas semanas los proyectos de desarrollo que Cooperación Galega tiene en marcha en tres países de Centroamérica con el fin de dar cobertura a las necesidades sociales básicas de la población, promover infraestructuras y una promoción del tejido económico, apoyar la participación social, defender el medio ambiente, lograr una mayor sensibilización social y educación al desarrollo y, de una forma muy especial en muchos de ellos, favorecer la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

El programa más ambicioso que actualmente acomete Galicia en la zona, y el que centrará mayor atención la expedición, es un proyecto de formación para la pesca artesanal (PROFOPAC) que afecta a siete países del istmo centroamericano: El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Costa Rica y Belice.

Un equipo de dos reporteras de AGARESO han puesto hoy rumbo a Centroamérica para acompañar al director xeral de Relacións Exteriores e coa UE, Jesús Gamallo Aller, en una visita por República Dominicana, El Salvador y Guatemala para el seguimiento y análisis de los proyectos, la mayoría de los cuales llevan ya varias anualidades acometiéndose y tienen una previsión de continuidad con el fin de alcanzar su objetivo último: la cooperación al desarrollo “integral, humano y sostenible” de tres países considerados prioritarios dentro del Plan Director da Cooperación Galega.

La visita de la Dirección Xeral tiene como objetivo específico realizar un plan de evaluación de la ayuda concedida por Cooperación Galega, enfocado tanto a rendir cuentas como a sistematizar un proceso de aprendizaje y retroalimentación de la planificación de la institución. Las reporteras de AGARESO Chus Álvarez (fotógrafa) y Loreto Costa (redactora) recogerán los detalles de estos proyectos y su aportación al desarrollo de los tres países afectados.

La visita a
República Dominicana, la primera parada del viaje, permitirá visibilizar un programa integral de mejora del barrio de Sta. Lucía/La Mosca en Santiago de los Caballeros puesto en marcha por Cooperación Galega ante los greves problemas medio ambientales y de salud de la población que padece este barrio marginal, así como conocer el desarrollo de los iniciativas que se están acometiendo para la mejora de las condiciones de vida y prevención de desastres naturales, con especial incidencia en la equidad de género, y la reactivación de la colaboración en Ciencia y Tecnología entre Galicia y República Dominicana.

En
El Salvador conocerán cinco iniciativas de cooperación al desarrollo, entre las que destaca, al margen del programa de formación para la pesca artesanal, un proyecto de fortalecimiento del sistema público sanitario y de la gestión local del área materno-infatil del Hospital Nacional General Dr. Jorge Manzini Villacorta, otro para fortalecer las capacidades pedagógico-organizativas de la comunidad educativa de 16 comunidades rurales, un plan de promoción del tejido asociativo de cinco iniciativas de economía solidaria en materia pesquera y la planificación estratégica y desarrollo organizativo de la Asamblea Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).

En el caso de
Guatemala, la expeición dará cuenta de siete iniciativas de cooperación al desarrollo financiadas por la Xunta de Galicia, entre las que destacan por su impacto directo en la mejora de las condiciones de vida de la población y su apoyo al desarrollo autónomo un plan de mejora de la calidad de la atención obstréticia presentada por las comadronas tradicionales y enfermeras o el apoyo que se presta a las mujeres mayas para que tengan posibiliad de incidir ante las autoridades y sociedad civil para la disminución de la violencia de género y la discriminación. Un proyecto para permitir el acceso al agua potable, el saneamiento básico y el avance de la condiciones medioambientales, otro de fortalecimiento de pequeños productores de leche en el sur-occidente de Guatemala y un tercero de fortalecimiento de la sostibilidad de la red Comunitaria de medicamentos esenciales y naturales son otros de los proyectos de los que darán cuenta las reporteras.

El desarrollo de esta expedición podrá ir siguiéndose a través de este blog de viaje y su resultado se presentará posteriormente en distintos foros.